De lo imposible a la transformacion

¿Alguna vez te dijeron que algo era imposible? A mí sí, una y otra vez, y con los años entendí que esas frases, dichas por gente que muchas veces nos quería, se quedan adentro y se convierten en creencias limitantes, esas voces que siguen hablando aunque la persona que las dijo ya no esté.

Siempre me conmovieron las historias de personas para quienes lo imposible fue justamente el motor, gente que en lugar de conformarse fue paso a paso, y que después pudo compartir cómo lo hizo para que otros también se animaran, y quizás por eso hoy quiero contarte la mía.

Me dijeron que era imposible

Cuando me encontré con el desánimo de quienes me rodeaban, me dijeron que mis sueños eran inalcanzables, que tenía que conformarme, que eso no era para mí, y ¿sabés qué? Durante un tiempo les creí, pero un día decidí usar esas palabras como un trampolín, y el “imposible” se convirtió en la razón para intentarlo.

No te voy a decir que todo lo que se sueña se logra, porque no es así, pero sí que muchas de las cosas que creemos imposibles no lo son, solo nos enseñaron a verlas así.

¿De dónde vienen las creencias limitantes?

Las creencias limitantes casi nunca nacen en nosotras, las aprendemos, en la familia, en la escuela, en frases que escuchamos de chicas, “eso no es para vos”, “no te ilusiones”, “en esta familia nadie…”, y de tanto repetirlas se vuelven un filtro por el que miramos la vida, y lo que no entra en ese filtro directamente ni lo intentamos.

A veces ni siquiera son nuestras, las heredamos de una madre que no pudo, de una abuela a la que no le dejaron, y seguimos cargando un límite que tenía sentido en otra época y en otra historia.

Cómo revisar tus creencias limitantes

En PNL trabajamos mucho con esto, porque una creencia no es una verdad, es una idea que aprendimos a repetir, y lo que se aprendió se puede revisar, y el primer paso es escucharla con atención: ¿qué frase aparece cuando pensás en eso que querés? ¿De quién es esa voz? ¿Es tuya o la trajiste de otro lado?

Después se trata de ir probando, paso a paso, con algo chiquito, para que el cuerpo también aprenda que es posible, porque no alcanza con pensarlo distinto, hay que vivirlo distinto, y cada pequeño logro le muestra a tu sistema que el límite no era tan fijo como parecía.

Lo imposible, visto de cerca

Lo que alguna vez parecía imposible, cuando lo miramos de cerca, muchas veces es solo algo que nadie en tu historia se había animado a hacer, y ahí hay una puerta, la de ser la primera, la que abre camino para las que vienen después.

Y vos, ¿cuál es la frase que te dijeron y que todavía te frena? ¿Qué harías si no la hubieras escuchado nunca?

Si querés trabajar tus creencias limitantes conmigo, te espero: 👉 Quiero una sesión con Pompeya

Y si te interesa saber más sobre cómo el lenguaje interno moldea lo que vivís, te dejo PNL: cómo las palabras que te decís cambian lo que vivís.

El miedo como el paraguas, hay que dejarlo en la puerta

 

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Pompeya Cabas
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