
Hay momentos en que sabés perfectamente lo que tendrías que hacer y no podés, el corazón se acelera, la garganta se cierra, o al revés, te quedás quieta, sin fuerzas, como apagada, y después te enojás con vos misma por no haber reaccionado… …y la teoría polivagal ayuda a entender por qué.
No es falta de voluntad. Es tu sistema nervioso haciendo su trabajo.
¿Qué es la teoría polivagal?
Es una propuesta del investigador Stephen Porges que ayuda a entender cómo el sistema nervioso, a través del nervio vago, está todo el tiempo evaluando si estamos a salvo o en peligro, antes de que la mente se dé cuenta. A esa evaluación silenciosa la llamó neurocepción.
Los tres estados de la teoría polivagal
Conexión y calma. Cuando el cuerpo se siente a salvo, podemos mirar a los ojos, escuchar, reír, pensar con claridad y estar con otros.
Lucha o huida. Cuando percibe peligro, se activa: el corazón se acelera, los músculos se tensan, aparece el enojo, la ansiedad, las ganas de salir corriendo.
Apagado. Cuando el peligro parece demasiado grande y no hay salida, el cuerpo baja la energía para protegerse: desconexión, cansancio, ganas de desaparecer, esa sensación de no sentir nada.
Ninguno de estos estados está mal, todos existen para cuidarnos, el problema aparece cuando quedamos atrapadas en uno de ellos aunque el peligro ya pasó.
¿Qué tiene que ver con tu historia la teoría polivagal?
Mucho. El cuerpo aprende a defenderse según lo que vivió, y a veces sigue reaccionando a peligros de antes, de la infancia, de la historia familiar, como si todavía estuvieran pasando. Por eso en sesión no alcanza con entender: hay que ayudar al cuerpo a sentir que ahora sí está a salvo.
En mi trabajo integro la mirada polivagal con el trabajo somático, la biodecodificación, la PNL y la hipnosis, para que lo que se comprende con la cabeza también se sienta en el cuerpo.
Una pregunta para vos
Cuando algo te desborda, ¿tu cuerpo tiende a acelerarse o a apagarse? ¿Y qué es lo que te ayuda a volver?
¿Y vos, dónde pasás más tiempo, en la guardia, en el apagado o en la calma? Armé un test de 30 preguntas para que lo puedas ver en tu propio cuerpo, con tu resultado al instante y prácticas de respiración y regulación vagal pensadas para tu estado, porque lo que calma a un cuerpo en guardia no es lo mismo que despierta a uno que se apagó.
Si querés trabajarlo conmigo: Quiero una sesión con Pompeya